Se dice que cuando uno se convierte en padre, sus horas de sueño disminuyen en los primeros seis años. Esto es especialmente cierto para los que tienen niños con trastorno del espectro autista (TEA). Encontrar médicos en pediatría especializados en este trastorno, así como personas que entiendan íntimamente los desafíos únicos de criar a un niño con autismo, puede marcar la diferencia.

¡Estamos contigo! En el siguiente artículo de Clínica Internacional, encontrarás información que te ayudará a entender más sobre qué es el autismo, así como las terapias que podrían ayudar a tu hijo a llevar una vida normal.

¿Qué es el autismo?

El autismo, o trastorno del espectro autista (TEA), se refiere a una amplia gama de condiciones caracterizadas por presentar desafíos relacionados con las habilidades sociales, conductas repetitivas, problemas del habla y comunicación no verbal.

Además de tener problemas de comunicación, como dificultad de entender lo que otras personas piensan y sienten, no pueden expresarse fácilmente, ya sea mediante las palabras, gestos, expresiones faciales o tacto.

¿El autismo se da de la misma manera en todos los niños?

No hay un solo tipo de autismo, sino muchos subtipos influenciados por una combinación de factores genéticos y ambientales. Debido a que se trata de un trastorno, cada persona con autismo tiene un conjunto distinto de fortalezas y desafíos.

Las formas en que las personas con autismo aprenden, piensan y resuelven problemas pueden variar bastante. Algunos niños con TEA pueden requerir un apoyo significativo en su vida diaria, mientras que otros necesitarán menos apoyo y, en algunos casos, vivir de manera completamente independiente.

Varios factores pueden influir en el desarrollo del autismo, y a menudo se acompaña de sensibilidades sensoriales y problemas médicos como trastornos gastrointestinales (GI), convulsiones o trastornos del sueño, así como problemas de salud mental como ansiedad, depresión y problemas de atención.

Signos y síntomas del autismo

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Los síntomas del autismo generalmente aparecen antes de que un niño cumpla 3 años. Incluso, algunos muestran signos de este trastorno desde el nacimiento. Los síntomas comunes incluyen:

  • Falta de contacto visual
  • Una gama limitada de intereses o un interés intenso en ciertos temas
  • Hacer algo una y otra vez, como repetir palabras o frases, balancearse de un lado a otro, etc.
  • Alta sensibilidad a sonidos, toques, olores o imágenes que parecen normales para otras personas
  • No mirar ni escuchar a otras personas
  • No mirar las cosas cuando otra persona las señala
  • No querer ser abrazado
  • Problemas para entender o usar el habla, los gestos, las expresiones faciales o el tono de voz
  • Hablar con una voz plana o robótica
  • Problemas para adaptarse a los cambios en la rutina
  • Algunos niños con autismo también pueden tener convulsiones, los cuales suelen ocurrir recién en la adolescencia.

Desórdenes del espectro autista

Si pensabas que las siguientes condiciones no se relacionaban, te equivocabas. Todas caen en el rango de los trastornos del espectro autista:

  • Síndrome de Asperger. Estos niños no tienen problemas con el lenguaje; de hecho, tienden a obtener puntajes en el rango promedio o superior al promedio en las pruebas de inteligencia. No obstante, tienen problemas sociales y un alcance limitado de intereses.
  • Trastorno autista. Esto es lo que piensa la mayoría de las personas cuando escuchan la palabra “autismo”. Se refiere a problemas con las interacciones sociales, la comunicación y el juego en niños menores de 3 años.
  • Trastorno desintegrativo infantil. Estos niños tienen un desarrollo normal durante al menos 2 años y luego pierden parte o la mayoría de sus habilidades sociales y de comunicación.
  • Trastorno generalizado del desarrollo (PDD o autismo atípico). Tu pediatra usará este término si tu hijo presenta algún comportamiento autista, como retrasos en las habilidades sociales y de comunicación, pero no encaja en otra categoría.

Causas del autismo

Las causas exactas del qué ocurre el autismo no son claras. Se piensa que se debe a problemas en las partes del cerebro que interpretan información sensorial y procesan el lenguaje. Este trastorno es cuatro veces más común en niños que en niñas y puede suceder en personas de cualquier raza, etnia o trasfondo social.

Los ingresos familiares, el estilo de vida o el nivel educativo no afectan el riesgo de autismo de un niño. Vale mencionar que un niño con un padre mayor tiene mayores riesgos de sufrir de autismo.

Si una mujer embarazada está expuesta a ciertos medicamentos o productos químicos, como el alcohol o anti-convulsivos, hay más probabilidades de que su hijo nazca con autismo o la desarrolle en un futuro. Otros factores de riesgo incluyen afecciones metabólicas maternas como la diabetes y la obesidad.

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¿Aproximadamente a qué edad se diagnostica el autismo?

Los indicadores de autismo generalmente aparecen antes de los 2 o 3 años. Algunos retrasos en el desarrollo asociados pueden aparecer incluso antes y, a menudo, pueden diagnosticarse aproximadamente a los 18 meses.

Muchos estudios e investigaciones muestras que la intervención temprana conduce a resultados positivos más adelante en la vida de los niños con autismo.

En niños, el diagnóstico generalmente está compuesto de pasos:

  • Una evaluación del desarrollo le permitirá saber a tu pediatra si tu hijo está desarrollando bien o no las habilidades básicas como aprender, hablar, comportarse y moverse. Los expertos sugieren que los niños sean evaluados y se busque algún retraso en el desarrollo durante sus controles regulares a los 9 meses, 18 meses y 24 o 30 meses de edad.
  • Si tu hijo muestra signos de un problema en estas evaluaciones, necesitará una evaluación más completa. Esto podría incluir pruebas de audición y visión o pruebas genéticas. Es posible que tu pediatra quiera derivarte a un pediatra del desarrollo o un psicólogo infantil para que lo ayudan a realizar más pruebas de diagnóstico.

Si tu hijo no fue diagnosticado con autismo cuando era un niño, pero ahora muestra signos y síntomas como los anteriormente mencionados, habla con tu médico o pediatra.

Tratamiento de autismo

 

Aunque no hay cura para el autismo, el tratamiento a tiempo puede marcar una gran diferencia en el desarrollo de un niño con este trastorno. Si crees que tu hijo muestra síntomas del TEA, habla con tu pediatra de inmediato.

Recuerda, lo que podría funcionar en un niño, no siempre funcionará en otro. Tu médico te ayudará a buscar y adaptar el tratamiento según lo que tu hijo necesite. Los dos tipos principales de tratamientos son los medicamentos para ayudar con los síntomas del TEA y algunas terapias como:

  • La terapia conductual y de comunicación para ayudar con la estructura y la organización. El análisis de comportamiento aplicado (ABA) es uno de los tratamientos más comunes. Promueve el comportamiento positivo y desalienta el comportamiento negativo.
  • La terapia ocupacional puede ayudar con habilidades para la vida diaria como vestirse, comer y relacionarse con las personas.
  • La terapia de integración sensorial puede ayudar a alguien que tiene problemas con ciertas imágenes, sonidos o incluso para ser tocado.
  • La terapia del habla mejora las habilidades de comunicación.

Sea cual sea tu situación, no olvides apoyar a tu hijo en todo lo que necesite. Además, respeta sus citas de control y las recomendaciones que te haga su pediatra.

En Clínica Internacional, tenemos a los mejores médicos especialistas en Pediatría, quienes te ayudarán con el cuidado integral de tus hijos. Si deseas reservar una cita con alguno de nuestros pediatras, puedes hacerlo a través de nuestra sección Citas en Línea.