Ya sea que estés corriendo por la cancha, caminando en un terreno accidentado o caminando por un patio, un esguince de tobillo puede ocurrir en cualquier momento. Según nuestros especialistas en traumatología, entre los tipos de esguinces más comunes se encuentra la del tobillo.

Por ello, en el siguiente artículo de Clínica Internacional, compartiremos contigo algunos consejos que podrían ayudarte a evitar este trauma.

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¿Qué es un esguince?

Un esguince es una lesión en algún tejido blando del cuerpo, a menudo como resultado de una actividad física. Suelen producirse en las articulaciones y afectan a los ligamentos. Son comunes y pueden variar de menores a graves según el incidente.

¿Y un esguince de tobillo?

Un esguince de tobillo es una lesión aguda común que puede afectar a adultos y niños, atletas y no deportistas. Puede ocurrir como resultado de practicar deportes vigorosos o simplemente al dar un mal paso.

El esguince de tobillo es causado ​​por un traumatismo directo o indirecto en los ligamentos de esta articulación. Los ligamentos del tobillo que normalmente lo soportan se estiran más allá de sus límites normales o llegan a desgarrar completamente.

Factores de riesgo

Corres más riesgo de sufrir esguinces si:

  • Tienes una lesión actual o previa en los músculos o articulaciones
  • Tienes flexibilidad limitada
  • Participas en una actividad física demasiado exigente y más allá de lo que tu cuerpo puede soportar, es decir, un mal acondicionamiento atlético
  • No calientas adecuadamente antes de realizar cualquier tipo de ejercicio
  • Sufres de fatiga muscular
  • Ya has sufrido de un esguince antes
  • Tienes sobrepeso. El exceso de peso coloca una mayor carga de impacto en las articulaciones al caminar, correr y saltar, lo que puede aumentar la probabilidad de que los ligamentos y/o los músculos se estiren o rasguen durante alguna actividad.

En el caso de un esguince de tobillo, esta articulación está en un mayor riesgo de lesión cuando gira o se tuerce demasiado fuera de su rango normal de movimiento (comúnmente durante los aterrizajes duros repetidos relacionados con las carreras de larga distancia y el baloncesto).

Asimismo, no usar calzado de apoyo diseñado para el tipo específico de superficie para jugar o caminar puede aumentar el riesgo de desarrollar un esguince de tobillo.

Algunos estudios indican que el riesgo de desarrollar este trauma es ligeramente mayor en los hombres que en las mujeres (ambos con sobrepeso).

Síntomas

Los síntomas principales de un esguince en el tobillo incluyen:

  • Movilidad limitada de la zona
  • Inflamación
  • Inestabilidad
  • Dolor localizado
  • Aumento de dolor al tacto
  • Hinchazón
  • Moretones
  • Es posible que escuches un chasquido en el momento de la lesión.

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Diagnóstico

Los traumatólogos generalmente siguen un sistema de clasificación de tres pasos cuando diagnostican un esguince de tobillo.

  • Grado 1

En las torceduras o esguinces de tobillo de grado 1, hay un desgarro mínimo de los ligamentos o tendones afectados. La lesión es principalmente un esfuerzo excesivo y cualquier desgarro que existe es a nivel microscópico.

La sensibilidad, el dolor y la hinchazón del sitio de la lesión son mínimos, pero lo suficiente como para que sienta que ha habido un trauma.

Puede haber magulladuras leves o decoloración de la piel, y la dificultad para caminar también es mínima.

  • Grado 2

En las torceduras y esguinces de tobillo de grado 2, hay un desgarro moderado de los ligamentos o tendones afectados. En el desgarro moderado, algunas fibras individuales del ligamento o tendón pueden romperse por completo, pero todavía hay otras fibras intactas suficientes para que el tejido mantenga su integridad general.

La hinchazón, el dolor y la sensibilidad son moderados, aunque puede haber cierta pérdida de la amplitud de movimiento. Algunos pacientes con esguinces de grado 2 pueden tener cierta inestabilidad en el tobillo (esta articulación cede parcialmente al ponerse de pie o caminar).

Puede haber moretones moderados o decoloración de la piel y el paciente puede tener algunos problemas para caminar o pararse.

  • Grado 3

En las torceduras y esguinces de tobillo de grado 3, hay un desgarro completo o ruptura de los ligamentos o tendones afectados. La hinchazón y la sensibilidad en el sitio de la lesión son importantes y con frecuencia incluyen una decoloración severa de la piel (negro y azul o negro violáceo).

El tobillo no puede soportar ningún peso en absoluto y hay poco o ningún rango de movimiento restante. Es imposible pararse, caminar o girar el pie.

Independientemente de la gravedad aparente de la lesión, se recomienda a las personas que sospechan que tienen un esguince de tobillo busquen la atención médica adecuada lo antes posible para recibir el diagnóstico y el tratamiento correctos. Retrasar el tratamiento a veces puede empeorar un esguince de tobillo.

Dentro del diagnóstico, el médico también realizará alguna de las siguientes acciones:

  • Inspeccionar visualmente el tobillo afectado para discernir el nivel de hinchazón y moretones.
  • Palpar el sitio de la lesión para medir la sensibilidad y los niveles de hinchazón.
  • Girar, flexionar o extender el pie y el tobillo para evaluar el rango de movimiento y determinar qué tejido(s) está(n) lesionado(s).
  • Ordenar pruebas de diagnóstico como rayos X o imágenes de resonancia magnética para determinar exactamente qué tejidos son los afectados, así como para descartar posibles fracturas óseas, fragmentos óseos u otras lesiones concurrentes de la superficie articular.

Tratamiento

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Los esguinces leves a menudo se pueden tratar en el hogar, mientras que las graves pueden requerir algún tipo de inmovilización o incluso una cirugía para reparar las estructuras lesionadas.

En el caso de los esguinces de tobillo de grado 1 y 2, la mayoría de traumatólogos recomiendan:

  • Se aconseja a los pacientes que no caminen ni se paren en el tobillo torcido hasta que se complete la curación. El período de descanso puede variar desde uno o dos días para los esguinces de grado 1 hasta varias semanas o meses para los esguinces de grado 3.
  • Se recomienda encarecidamente la aplicación de bolsas de hielo envueltas en telas en el lugar de la lesión. El hielo ayuda a reducir la hinchazón y el dolor. Las bolsas de hielo se pueden aplicar durante 20 a 30 minutos de tres a cuatro veces al día.
  • Compresión.Envolver el tobillo con vendas o cintas atlética ayuda a inmovilizar la lesión. Esta inmovilización y compresión promueve la curación y puede ayudar a prevenir la agravación del esguince. Los pacientes con esguinces leves pueden envolverse los tobillos, mientras que las lesiones más graves deben ser inmovilizadas por un traumatólogo calificado.
  • Elevar el tobillo por encima del nivel del corazón durante las primeras 48 horas posteriores a la lesión puede ayudar a reducir la hinchazón, aliviar algunas molestias e iniciar el proceso de curación.
  • Tomar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos puede ayudar a reducir la inflamación mientras ofrecen alivio del dolor.

Por el contrario, los esguinces de grado 3 suelen ser inestables y requieren una curación más prolongada. Tu traumatólogo puede utilizar el siguiente protocolo de tratamiento:

  • Además del reposo y la elevación, la primera fase de la curación generalmente involucra enyesar el pie, el tobillo y la parte inferior de la pierna. Muchos pacientes necesitarán muletas, aunque a algunos podrán usar una bota walker (dispositivo de apoyo moldeable) durante todo o parte del período de recuperación.
  • Rehabilitación. Es posible que los pacientes deban someterse a una serie de tratamientos de rehabilitación, como la estimulación eléctrica y ejercicios de fortalecimiento para ayudar a disminuir el dolor y desarrollar tejido nuevo.
  • Cirugía. En esguinces graves y/o crónicos que no responden al tratamiento o rehabilitación, se pueden requerir uno o más tipos de cirugía.

Prevención

Las personas pueden prevenir esguinces y torceduras al:

  • Fortalecer los músculos alrededor de las articulaciones. Los ejercicios de acondicionamiento y estabilidad regulares pueden construir un marco esquelético fuerte y ayudar a prevenir lesiones.
  • Calentar adecuadamente antes del ejercicio. Esto aumenta tu rango de movimiento y ayuda a evitar traumas o desgarres en el tejido conectivo.
  • Usar calzado adecuado. Los zapatos con el soporte adecuado pueden ayudar a proteger las articulaciones de los tobillos y las rodillas.
  • Ser consciente de tu entorno. Cuídate de las superficies resbaladizas o desiguales y de los obstáculos que pueden causar un accidente.
  • Tomar descansos. Sentarse o pararse en una posición por mucho tiempo o realizar acciones repetitivas puede ejercer una tensión indebida en los músculos. Las personas pueden tomar descansos regulares y estirarse para liberar los músculos.

No todos los esguinces se pueden prevenir, pero con un cuidado posterior adecuado, las personas pueden asegurarse de no sufrir de algún daño o complicación permanente.

En Clínica Internacional contamos con la especialidad de Traumatología, en donde podrás encontrar especialistas altamente calificados que te ayudarán en todo lo que necesites. Si deseas reservar una cita, puedes hacerlo a través de nuestra sección Citas en Línea.

Traducido y adaptado de: sports-health.com